miércoles, 24 de febrero de 2010

La responsabilidad civil por productos defectuosos

Aida Pérez González. Abogada Departamento de Responsabilidad civil de ABOCAM ABOGADOS


El aumento de los daños ocasionados por productos defectuosos pusieron de manifiesto la exigencia y la necesidad de una reglamentación específica para este tipo de responsabilidades. Existe en nuestro país la Ley 22/1994 de 6 de Julio sobre responsabilidad civil por los daños causados por productos defectuosos que transpone la Directiva del Consejo 85/374/CEE de 25 de Julio relativa a la aproximación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados miembros en materia de responsabilidad por los daños causados por productos defectuosos.

Los artículos 1, 2, 3, 4 y 12 de la citada Ley establecen un sistema de responsabilidad objetiva del fabricante y de los importadores por haber puesto en circulación el producto defectuoso y que éste haya producido daños, siendo éstos responsables solidarios, lo cual significa que obliga a cada una de ellos a reparar la totalidad de los daños causados, con un máximo temporal de diez años desde la puesta en circulación del producto defectuoso y con una prescripción de la acción de reparación de los daños por periodo de tres años desde que el perjudicado sufrió el daño. Según la citada Ley, se entiende por producto, cualquier bien mueble aún cuando esté incorporado a otro bien mueble o inmueble incluyendo el gas y la electricidad y en ellos se incluiría los productos agrícolas no transformados y sus productores por los daños ocasionados en la salud de los ciudadanos como consecuencia de los defectos de sus productos.

El producto defectuoso, por tanto, sería aquel que no ofrece la seguridad que cabría legítimamente esperar, teniendo en cuenta todas las circunstancias y especialmente su presentación, el uso razonablemente previsible del mismo y su puesta en circulación. Considerándose por tanto defectuoso si no ofrece la seguridad normalmente ofrecida por los demás ejemplares de la misma serie.

Sin embargo, no podría considerarse un producto defectuoso por el hecho de que ese mismo producto se ponga posteriormente en circulación de forma más perfeccionada. Ya en la Directiva 85/374/CEE la definición de defecto se refería a un defecto de seguridad, al deducirse a lo largo de su articulado que la noción de defecto no depende de la inaptitud, sino en la falta de seguridad del producto respecto a las personas o cosas y que los requisitos que deberá reunir el producto para cumplir con la seguridad exigida deberá tenerse en cuenta mediante la información que ofrezca el propio producto sobre su uso, considerándose también como producto defectuoso aquel que no incluye la información necesaria para el consumidor, como puede ser las instrucciones para su correcto uso, el mantenimiento del mismo, la peligrosidad, la forma de actuar en caso de ingesta; sus efectos secundarios en caso de ser un fármaco etc.

Aunque se establezca un régimen de responsabilidad objetiva a los fabricantes o importadores, la Ley permite exonerarlos en diferentes supuestos, como probar que no se ha puesto en circulación dicho producto; que el defecto no exista en el momento de ponerse en circulación; que el producto fue elaborado conforme a la normas imperativas existentes o que el producto no se haya fabricado para la venta o cualquiera forma de distribución con finalidad económica ni fabricado ni distribuido bajo un marco empresarial o profesional. Y para finalizar cabe resaltar que la Ley otorga una protección amplia a toda persona que se vea perjudicada por un producto defectuoso con independencia de que tengan o no la condición de consumidores finales en sentido estricto.

No hay comentarios: